La convivencia en la casa de Gran Hermano presenta desafíos inusuales, como el hecho de que varios participantes se encuentran atados para cumplir con pruebas a cambio de comida.
Cinco participantes llevan 24 horas atados y esperan recibir un changuito de comida. La situación genera incomodidad, especialmente al necesitar ir al baño, lo que obliga a despertar a los demás compañeros. Se menciona que varios se ofrecieron como voluntarios para esta prueba con tal de recibir alimento.
La casa también se prepara para la noche de nominación, mientras algunos participantes como Tamara Medina (la India) y Emmanuel (atado a su esposa Mariela y al Turco Salomón) lidian con las pruebas y la dinámica del juego.