Debido a una sanción y una "pésima administración del presupuesto", la casa de Gran Hermano enfrenta una escasez de alimentos. Como solución, se propuso una misión para aumentar la provisión de comida.
La misión consiste en que cinco participantes (Campanita, Mariela, Nenu, Manuel y Emanuel) permanezcan atados durante 24 horas sin cometer errores. Si tienen éxito, recibirán un "changuito lleno de mercadería". La decisión de quiénes serían los participantes afectados recayó en la producción, generando expectativa y preocupación entre los concursantes.