Se alerta sobre la creciente preocupación por la ludopatía y las apuestas deportivas entre jóvenes y adolescentes, quienes pueden caer en círculos de deudas y problemas graves.
Se advierte que, aunque las apuestas deportivas se publicitan como un juego basado en el conocimiento, pueden ser muy peligrosas, especialmente a través de casinos ilegales. Se insta a los padres a estar atentos a los gastos de sus hijos y a hablar con ellos sobre los riesgos de estas prácticas.
Se destaca que apostar es ilegal para menores de 18 años y que la monetización de actividades recreativas como el fútbol está quitando el placer del simple seguimiento deportivo.