Se explora la tensa convivencia en la propiedad, donde Juan Pablo, el inquilino, señala que los vecinos no quieren a la dueña, Solange, debido a conflictos previos.
Juan Pablo sugiere que la intención de Solange al ingresar a la casa era desalojarlo, pero que los vecinos no se lo permitieron. Se menciona que ha habido peleas y problemas en la casa, tanto con familiares como con vecinos. Juan Pablo reitera que no tiene a dónde ir y que está esperando que la justicia resuelva la situación.