Se reportó el uso de bombas de fósforo blanco en los ataques aéreos de Israel sobre el sur del Líbano, afectando especialmente a los distritos de Tiro y Binjbeil.
Este gas tóxico, perjudicial para la salud y regulado por leyes internacionales, habría sido utilizado para crear cortinas de humo y provocar incendios y quemaduras graves.
El ejército de Israel no se ha pronunciado oficialmente sobre estas acusaciones, mientras se supone que el alto el fuego sigue vigente en medio de las conversaciones entre ambas partes.