Francisco insiste en la defensa de la educación pública y la necesidad de que los docentes tengan salarios dignos, mientras Esteban cuestiona la medida de la toma del colegio y la representatividad de Francisco.
El debate se centra en la situación de los docentes universitarios y la necesidad de que ganen más. Francisco defiende la toma como una medida de lucha necesaria ante el deterioro de la educación pública y la falta de respuesta a los reclamos salariales. Esteban, por su parte, sugiere que la defensa de la educación pública no se hace tomando colegios y que el problema de los salarios docentes es complejo.
Se menciona la figura de Axel Kicillof y se debate sobre la responsabilidad del gobierno nacional y provincial en el desfinanciamiento de la educación. Francisco defiende su postura como representante de los estudiantes y reitera su compromiso con la educación pública, mientras que Esteban mantiene su escepticismo sobre la efectividad de la toma como método de protesta.