Se analiza la relación entre el gobierno de Javier Milei y la Iglesia Católica, en particular tras las declaraciones del obispo García Cuerva.
Se cuestiona la estrategia del gobierno de no confrontar directamente a Cuerva, pero sí a través de voceros y panelistas, mientras se intenta negociar la posible visita del Papa Francisco.
Se reproduce la opinión de Lilia Lemoine, quien critica a la Iglesia por "ningunear" a los fieles y no conectar con el sentir popular.
Se menciona la información sobre la quita de subsidios a los pasajes, aunque se aclara que las empresas siguen obligadas a mantener el servicio, generando confusión sobre la real medida tomada por el gobierno.