Al menos ocho personas murieron en ataques con misiles y drones entre Rusia y Ucrania en las últimas 24 horas. Las autoridades de ambos países reportaron pérdidas humanas y daños a infraestructuras tras intensos bombardeos.
Los ataques ocurrieron después de una masiva ofensiva rusa sobre Kiev, la capital ucraniana, y otras ciudades. Moscú había prometido represalias por un ataque con drones a una residencia de estudiantes en Lugansk, mientras que Ucrania negó las acusaciones y afirmó haber atacado una unidad de comando de drones de élite.