Rusia intensificó sus bombardeos contra Ucrania, con más de 100 drones atacando Kiev. El ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, advirtió a las delegaciones diplomáticas extranjeras que abandonen la capital ucraniana, alegando ataques ucranianos contra infraestructura rusa.
El Kremlin justifica la amenaza argumentando que atacará centros de mando e industria militar. Esta nueva amenaza rusa, según análisis, evidencia debilidad ante la falta de avances en el campo de batalla y la crisis económica.