El presidente de Rusia, Vladimir Putin, firmó un decreto que exige el pago de deudas financieras de hasta 10 millones de rublos a ciudadanos que se alisten en las fuerzas armadas para combatir en Ucrania. Esta medida de alivio económico, que también ampara a los cónyuges de los soldados, beneficia a quienes suscriban un contrato militar por un periodo mínimo de un año a partir del primero de mayo.
El Kremlin busca garantizar el flujo de reclutas hacia el frente mediante agresivos incentivos materiales, especialmente en esta fase crítica de la guerra.