El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, advirtió que el tratado de no proliferación nuclear se está debilitando, generando preocupación global ante la posibilidad de un resurgimiento de las armas nucleares y la desconfianza internacional. Guterres recordó el objetivo global de eliminar estas armas, establecido desde la primera resolución de la ONU en 1946.
El jefe de la ONU señaló que las normas conquistadas con esfuerzo se están desmoronando y que el control de armamentos está muriendo. Hizo hincapié en la necesidad urgente de abordar esta situación, recordando que el acuerdo de 1970 buscaba frenar la proliferación de armas nucleares y garantizar el uso pacífico de la energía nuclear.