Francia continúa bajo alerta por una severa ola de calor que azota el occidente del país y la capital, París. Al menos ocho departamentos se encuentran en alerta naranja debido a las temperaturas extremas, que provienen del norte de África y se extenderán durante toda la semana.
Lamentablemente, la ola de calor ha dejado al menos siete personas fallecidas, confirmadas por la portavoz del gobierno. Cinco de ellas murieron ahogadas en ríos, y dos por causas relacionadas directamente con el calor extremo en Lyon y París. Las autoridades piden prudencia a la población.