En la celebración de la fiesta nacional de Noruega, el 17 de mayo, representantes de Barentsburg fueron invitados a Longyearbyen, aunque sin sus banderas. El alcalde destacó que Noruega se basa en la libertad y la confianza, valores que superan al petróleo y el gas.
El discurso del alcalde, traducido al ruso, enfatizó la convivencia y el avance conjunto de jóvenes y mayores con distintos pasaportes. El desfile, con la banda local como único elemento "bélico", simbolizó la esperanza de un futuro compartido y pacífico.