Se reitera la misión de la iglesia de predicar el mensaje de salvación en todo momento y lugar, siguiendo el ejemplo bíblico y la orden de Jesús.
Se enfatiza que la fe viene por el oír la palabra de Dios, y que la predicación es el medio elegido por Dios para que las personas alcancen la salvación.
Se exhorta a los creyentes a ser "agresivos" en la predicación, con pasión y denuedo, abriendo más casas de oración y utilizando todos los medios, incluidas las redes sociales.
"La cura se llama Jesucristo", se proclama como el mensaje central a transmitir, instando a la obediencia al mandamiento de predicar para que la gente escuche la buena noticia.