El doctor Rubino, quien realizó la neurocirugía a Diego Maradona, declaró en el juicio sobre la operación y el estado de salud del futbolista.
Rubino explicó que la indicación quirúrgica se basó en la presencia de más de 10 milímetros de líquido en la cabeza de Maradona, y que el hallazgo de 120 o 130 centímetros cúbicos de sangre durante la cirugía confirmó la necesidad de drenaje.
Este testimonio avalaría la decisión de operar a Maradona, respaldando la postura de la defensa de Luque.
Por otro lado, se menciona que el cardiólogo que monitoreó a Maradona durante la neurocirugía indicó que su corazón funcionaba como el de una persona de 20 años, a pesar de sus antecedentes cardíacos.