El ejército de Israel bombardeó más de 100 objetivos de Hezbollah en el sur del Líbano, dejando al menos 12 muertos en la localidad de Mashagara.
La ofensiva aérea, ordenada por el ministro Benjamin Netanyahu, provocó una nueva ola de desplazamientos forzosos y órdenes de evacuación inmediata en la ciudad de Navatia.
Los ataques se producen en respuesta a los ataques de Hezbollah contra el norte de Israel y en medio de un colapso del alto el fuego.