El presidente iraní, Masoud Peshekian, agradeció el desempeño de las fuerzas armadas frente a las agresiones de Estados Unidos e Israel, a quienes calificó como el "régimen sionista". A pesar de las tensiones, Peshekian enfatizó el apoyo del gobierno al fortalecimiento de la capacidad defensiva y la preparación combativa, alejándose de una salida negociada.
Por su parte, China se pronunció de manera contundente sobre los recientes ataques de Estados Unidos contra plataformas lanzadoras de misiles y buques en el Golfo Pérsico. Estados Unidos justificó la acción como una medida de autodefensa ante una supuesta amenaza.
El portavoz de Exteriores chino, Mao Ning, instó a las partes a respetar los compromisos de alto el fuego y a resolver las disputas por medios pacíficos, buscando una solución a través del diálogo y la negociación.