Se resalta la importancia del Instituto Malbrán en la producción de antisuero para picaduras de alacrán y otros animales venenosos, comparándolo con el desarrollo de vacunas.
Se explica que los biólogos del serpentario se encargan de "ordeñar" alacranes para obtener el veneno y así producir el antisuero, el cual luego se distribuye a centros de salud. Se menciona que el Malbrán salva vidas y que el antisuero está disponible en hospitales y en el propio instituto.