En Barentsburg, la vida comunitaria gira en torno a la iglesia ortodoxa, con el padre Piotre oficiando ceremonias los domingos. La iglesia, que apoya al régimen de Vladimir Putin, es un pilar para la población.
La vida familiar se presenta como agradable y unida, con un fuerte sentido de comunidad y apoyo mutuo. Se describe una unión "casi mágica" entre los componentes de la sociedad, atribuyendo el buen funcionamiento a la fe.