El gobierno argentino busca reducir la planta de empleados públicos en aproximadamente 5.000 personas para este año, como parte del objetivo de achicar el Estado prometido por el presidente Javier Milei. Esta meta se alinea con el plan económico acordado con el Fondo Monetario Internacional y es impulsada por el Ministro de Regulación Federico Sturzenegger.
Los organismos descentralizados, como el INTA, Vialidad Nacional, ANSES y PAMI, así como los medios públicos (Radio y Televisión Argentina), serían los más afectados. La mayoría de estas reducciones se realizarían a través de retiros voluntarios, ofreciendo a los trabajadores un pago equivalente al 80-90% de su último salario por cada año de servicio.
Esta medida busca optimizar los recursos del Estado y reducir el gasto público, aunque se espera que genere debate sobre el impacto en los servicios y la eficiencia de la administración pública. El objetivo es lograr una estructura estatal más ágil y eficiente, en línea con las demandas del FMI.