El FMI aprueba un nuevo desembolso para Argentina, pero exige medidas a cambio, mientras el gobierno de Milei difunde un discurso de apoyo a su programa económico que, según el programa, sigue hundiendo al país.
El FMI alerta sobre varias cuestiones, incluyendo el "dibujo" de las cuentas fiscales por parte del gobierno para mostrar superávit. Según el FMI, si se contabilizaran correctamente los intereses de la deuda, el déficit financiero sería del 0,8%, en contraposición al superávit que anuncia el gobierno.
Se critica la prolongada demora en la actualización del índice de precios al consumidor (INDEC), lo que lo hace menos representativo. Una encuesta de Centrix revela que el 70,6% de la población no cree en los datos de inflación del INDEC, y el 85,1% considera que su salario no le gana a la inflación.
El FMI también recomienda al gobierno implementar una reforma tributaria y previsional. Se señala que el FMI ha sido complaciente con el gobierno de derecha de Milei, a diferencia de su postura con gobiernos peronistas, y se le considera corresponsable de la crisis económica.
Además, se menciona la denuncia contra Mauricio Macri por la toma de deuda, la cual está frenada en la Cámara Federal. Se recuerda que incluso el FMI admitió en su momento haber cometido un error al otorgar créditos excesivos a Argentina.