El economista Miguel Ponce advierte sobre la inminencia de mayores ajustes económicos en Argentina, impulsados por las metas exigidas por el FMI. Estos ajustes afectarían áreas clave como subsidios, transferencias a provincias y políticas sociales.
Se destaca la eliminación de subsidios para el transporte de personas con discapacidad y el posible recorte en las transferencias a las provincias, lo que podría generar tensiones con los gobernadores. La morosidad de las familias argentinas ha alcanzado niveles récord, superando el 12% del total de financiación, situación que se agrava por el endeudamiento y la falta de opciones para salir de él.
Ponce vincula el aumento de la morosidad con problemas de seguridad, ya que las familias recurren a prestamistas informales, generando círculos de dependencia y explotación. La situación económica actual se caracteriza por un "divorcio" entre la economía real, impulsada por sectores como el agroexportador y la minería, y la economía de los mercados, evidenciando una crisis social y económica profunda.