Fernanda expresa su preocupación por la manipulación en redes sociales a través de bots, que considera que le cierran caminos laborales importantes. Explica que estos bots, comprados por un bajo costo, generan mensajes negativos y desinformación, a diferencia de la empatía que recibe de personas reales.
A pesar de tener un fallo judicial favorable, Fernanda se siente indignada porque la situación afecta a muchas mujeres que atraviesan experiencias similares. Subraya que estos ataques en redes sociales no solo la perjudican a ella, sino que también evidencian los peligros de la desinformación y el odio en el mundo digital. Se menciona que ella no busca reconocimiento sino visibilizar la problemática.