Se amplía la red de estafas con la aparición de un nuevo damnificado que invirtió 300.000 dólares para traer autos de alta gama.
El abogado Roberto Herrera, quien anteriormente defendió a víctimas en casos similares, está representando a un empresario que entregó esa suma para la importación y reventa de Chevrolet Corvette.
Los autos nunca llegaron y el empresario perdió toda su inversión, siendo estafado por Carlos Alberto Fernández y su esposa, quienes ya se encuentran imputados en otras causas.
Este caso se suma a otros, como el del diputado Quintana, quien también fue víctima de una estafa millonaria con la compra de un Tesla.