En "Duro de callar", se expuso la alarmante situación de familias estafadas por una empresa de aberturas. El abogado de algunos damnificados, Sebastián Quejero, denunció que los presuntos estafadores quedaron en libertad tras un allanamiento, y que solo la viralización mediática impidió que el caso quedara impune.
Se identificaron más de 70 familias estafadas, con un perjuicio económico que supera los 800 millones de pesos. Los damnificados se congregan para exigir justicia y que se tomen las medidas correspondientes.
Se mencionó que los dueños de la empresa, Alan Nicolás y Martín Zamudio, habrían utilizado reseñas falsas en redes sociales para generar confianza antes de cometer la estafa.