Un evento masivo en Avellaneda para crear el sándwich más grande del mundo terminó en escándalo y saqueo. El evento, que buscaba batir un récord Guinness con un sándwich de 700 metros, se descontroló cuando la gente comenzó a saltar las vallas para robarse pedazos del alimento antes de que fuera distribuido.
La organización, que había trabajado durante meses, expresó su decepción a través de un comunicado, lamentando que la emoción de la gente se convirtiera en un acto de descontrol y falta de respeto. A pesar del incidente, destacaron el esfuerzo colectivo y el espíritu festivo con el que había comenzado el evento.