Un intento de batir el récord Guinness con un sándwich de matambre a la pizza de 700 metros en Avellaneda derivó en escenas de descontrol y "saqueo" por parte de la gente que esperaba el reparto del alimento.
El evento, promocionado por el intendente Jorge Ferraresi, se vio empañado por la impaciencia de los asistentes, quienes ante la demora en la medición y el reparto, se abalanzaron sobre el sándwich. Se criticó la "maleducación" y la falta de respeto en la situación, contrastándola con la idea de un evento gastronómico.