Se reportan ataques de Estados Unidos al sur de Irán, motivados por la detección de movimientos para crear plataformas de lanzamiento de misiles y la colocación de minas en el estrecho de Ormuz. Estos ataques ocurren en un momento de incertidumbre en las negociaciones internacionales.
A pesar de la tensión, se afirma que la negociación por un acuerdo de paz continúa, aunque se considera que las condiciones actuales favorecen a Irán.