El conflicto entre Solange y sus inquilinos se intensifica con denuncias cruzadas y la falta de un contrato de alquiler firmado.
Los inquilinos denuncian un supuesto robo de 10 millones de pesos por parte de Solange, mientras que ella argumenta que el aumento de alquiler propuesto se debía al uso de sectores adicionales de la propiedad. La situación se complica aún más por la falta de presentación de los inquilinos a mediaciones y denuncias.