Continúa la discusión entre Esteban y Francisco sobre la toma del Colegio Nacional de Buenos Aires. Francisco defiende la medida, argumentando que los docentes y no docentes están de acuerdo y que la situación salarial es insostenible. Esteban cuestiona la representatividad de la toma y la decisión de no dar clases, sugiriendo que no se puede tomar algo que no es de todos.
Francisco reitera que la decisión fue tomada en asambleas representativas y que la voluntad de los estudiantes es defender la educación pública. Esteban insiste en que la toma perjudica la educación y que los argentinos no quieren que se tomen las escuelas. Se plantea la diferencia entre representar a los estudiantes y a todos los argentinos, y se cuestiona la legitimidad de la toma al no ser propiedad de los estudiantes.