Las presiones de Estados Unidos sobre Cuba se intensifican, extendiéndose desde la época de la crisis de los misiles en 1962. Más allá del sistema de gobierno, la realidad de la isla se ve marcada por el embargo y las sanciones estadounidenses.
La política de EE.UU. hacia Cuba ha sido una constante fuente de tensión, buscando influir en su sistema político y económico. La confrontación histórica entre ambos países continúa manifestándose en el escenario actual.