El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, anunció que él y sus ministros rebajarán su sueldo un 50% en un intento por calmar la convulsión social en el país. Además, se propuso un plan de alivio fiscal para trabajadores con deudas.
Sin embargo, las medidas no logran contener las protestas, los bloqueos en los accesos a La Paz persisten y el diálogo con los grupos movilizados no avanza. La crisis se agrava con el reconocimiento oficial de que un joven de 24 años murió el sábado en un enfrentamiento policial durante un piquete.