China avanza en la producción masiva de robots humanoides, como el modelo T-800 de la empresa NGEA, que recuerda a la saga "Terminator". Estos robots se utilizan en tareas industriales y asistencia tecnológica.
El desarrollo de la industria robótica en China la posiciona como líder mundial en inteligencia artificial y automatización. Estos robots son exportados a otros países y se integran en diversos sectores económicos, alejándose de escenarios apocalípticos de ciencia ficción.