Un festejo patrio en Wilde, que buscaba batir el récord mundial del sándwich de matambre a la pizza, terminó en un caos y un robo masivo. La gente, impaciente por la demora en la entrega de las porciones, rompió las vallas y se lanzó sobre el alimento.
El evento, organizado por la parrilla "El Tano", contó con la colaboración de la municipalidad, pero la seguridad fue insuficiente. Testigos describen escenas de violencia y descontrol, comparando la situación con una "manada de animales". A pesar de la magnitud del incidente, algunos vecinos lograron obtener su porción de sándwich.