El intento de récord del sándwich de matambre en Wilde se convirtió en un "robo" y un "descontrol". La gente, desesperada por comer, rompió las vallas y se llevó pedazos del sándwich.
Se describe la escena como la de una "manada de animales" o un "self-service" improvisado. Algunos testigos expresan vergüenza por el accionar de la gente, mientras que otros admiten que había hambre.
A pesar del desorden, algunos lograron llevarse porciones del sándwich, calificándolo de "muy rico". Sin embargo, el evento pasó a la historia como un ejemplo de la desesperación y el descontrol social.