En Barentsburg se celebró el "regimiento inmortal", una ceremonia en honor a los caídos en la Segunda Guerra Mundial, con la presencia del cónsul general de la Federación Rusa en Spitsberk, Andrea Aleksandrovich Hermillo.
Durante el evento, se hizo referencia a la "operación especial" en Ucrania, mencionando el desfile de la victoria en Moscú y el cumplimiento del deber por parte de los soldados rusos. La ceremonia entrelaza la memoria histórica con el conflicto actual.