El análisis post-partido de River Plate se centra en la reacción de la hinchada y la actitud del equipo. Se cuestiona si la hinchada merecía un campeonato, criticando el "odio" y la presión constante sobre los técnicos y jugadores.
Se destaca que River tuvo aciertos y desaciertos, pero se pide bajar un cambio al observar la realidad de otros clubes. Se menciona que el equipo llegó sin pretemporada y que las cosas no siempre salieron bien, pero se reconoce el esfuerzo por llegar lo más lejos posible.
Florencia Peña expresa su opinión sobre la excesiva carga emocional que muchos argentinos ponen en el fútbol, sugiriendo que la humillación constante no genera mejores resultados. Se hace un llamado a saber ganar y perder, y a valorar el esfuerzo del plantel.