Un tanque de productos químicos de 26.000 litros de metacrilato de metilo, altamente inflamable, provocó la incertidumbre y la evacuación de residentes en un suburbio al sur de Los Ángeles.
Los bomberos trabajan para controlar la temperatura del tanque y buscan aliviar la presión interna, ante la posibilidad de una grieta que podría estar liberando gases. El metacrilato de metilo puede causar reacciones respiratorias y neurológicas.
A pesar de que la mayoría de los residentes desplazados han encontrado refugio, algunos enfrentan dificultades para alojarse. Las autoridades implementan medidas preventivas para evitar la contaminación de corrientes de agua y el océano, y hasta el momento no se reportan heridos ni gases tóxicos.