Un grave incidente ocurrió en la comisaría vecinal 3 de Balvanera, donde tres policías resultaron hospitalizados y al menos siete personas, entre presos y efectivos, se intoxicaron tras un motín e incendio de colchones.
Inicialmente se especuló con una fuga masiva de detenidos, pero las autoridades de seguridad de la Ciudad de Buenos Aires desmintieron esta versión. El hecho comenzó durante una requisa, cuando los presos prendieron fuego a colchones en los calabozos, generando una gran cantidad de humo.
Personal de la División Unidad Táctica de Intervención actuó para controlar la revuelta, que terminó con el uso de balas de goma y gas pimienta por parte de los efectivos. Se cuestionó la preparación del personal policial para el tratamiento de internos, señalando que no es personal penitenciario especializado.