Ucrania respondió a intensos ataques aéreos rusos durante el fin de semana en Kiev, que dejaron al menos cuatro muertos y casi un centenar de heridos. El Kremlin anunció nuevos ataques contra centros de mando e industria militar en la capital ucraniana.
El Ministerio de Defensa ruso afirma haber desplegado el misil hipersónico Oreshnik, capaz de viajar a más de 10 veces la velocidad del sonido. Moscú asegura que los ataques son represalias por acciones ucranianas contra su infraestructura civil, acusación que Kiev niega, afirmando que solo atacan objetivos militares.