Rusia afirma haber desplegado el misil hipersónico Oreshnik, su arma más avanzada, capaz de viajar a más de 10 veces la velocidad del sonido y transportar ojivas convencionales o nucleares. Este sería su tercer uso en el conflicto.
Moscú declara que los ataques son represalia por ofensivas ucranianas contra infraestructura civil propia y acusa a Kiev de atacar una residencia de estudiantes en Staroblivk. Ucrania niega estas acusaciones.