Rusia denunció ataques con drones ucranianos que causaron la muerte de seis personas en territorios ocupados, en respuesta a bombardeos rusos sobre Kiev durante el fin de semana. Como represalia, Moscú anunció una campaña de ataques contra centros de mando y empresas de la industria militar ucraniana.
Los equipos de emergencia trabajaron en Kiev tras uno de los ataques aéreos más intensos de la guerra, que afectó más de 50 lugares, dejó cuatro muertos y casi un centenar de heridos. Rusia afirmó haber desplegado su misil hipersónico Oreshnik, capaz de viajar a más de 10 veces la velocidad del sonido.
Kiev negó las acusaciones rusas sobre ataques a residencias de estudiantes, asegurando que solo atacan objetivos militares o del sector energético ruso. Las autoridades rusas informaron de al menos seis muertes, incluyendo dos niños, en ataques ucranianos.