Rusia lanzó uno de los bombardeos más intensos contra Kiev desde el inicio de la guerra, utilizando 600 drones y 90 misiles, incluyendo un misil hipersónico Oreshnik, según autoridades ucranianas.
El ataque dejó al menos cuatro muertos y decenas de heridos. La Fuerza Aérea Ucraniana afirmó haber interceptado 549 drones y 55 misiles, mientras equipos de rescate trabajaban entre edificios dañados. El presidente Zelensky acusó a Moscú de atacar infraestructura civil.