Rusia utilizó un misil hipersónico, uno de los más veloces del mundo, en un ataque contra Ucrania, que dejó al menos cuatro muertos y casi 100 heridos. El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, calificó el bombardeo como el más fuerte desde el inicio del conflicto.
El ataque, que incluyó drones y misiles, afectó principalmente a Kiev, causando dos muertes y 81 heridos en la capital. El alcalde de Kiev, Vitaly Klitschko, informó que 31 heridos fueron hospitalizados, incluyendo dos niños.
Por otro lado, ataques ucranianos en las regiones fronterizas de Belgorod y Bryansk causaron la muerte de dos personas. Las autoridades locales indicaron que un dron atacó un vehículo en la ciudad de Gremborón.