El puerto de Róterdam se ha convertido en una pesadilla debido al auge de la cocaína. En los años 90, Estados Unidos fue inundado por cocaína proveniente de América Latina. La destrucción de los carteles de Medellín y Cali por parte del gobierno estadounidense obligó a los traficantes a buscar nuevos mercados en Europa.
Si bien los grupos mafiosos italianos se encargaron de la distribución en el sur de Europa, el puerto de Róterdam ofreció mejores condiciones para el norte. El 90% del transporte internacional de mercancía se realiza por vía marítima, y Róterdam, como puerta de Europa al comercio mundial, compite ferozmente por esta fuente de ingresos, a pesar de la violencia y la lógica del mercado que conlleva.