Científicas del CONICET y la UBA están utilizando la "celita", una roca volcánica, para remediar el agua contaminada con arsénico y glifosato. Paula Rossi, becaria doctoral del CONICET, explicó que la celita, pulverizada o tratada con hierro, actúa como un agente remediador.
María Paz González, licenciada en ciencias geológicas, detalló que la celita está formada por minerales llamados "fiolitas", los cuales poseen poros microscópicos que permiten la circulación de fluidos contaminados. Este mineral se asocia a ambientes volcánicos y su extracción tiene un bajo impacto ambiental.
Las pruebas de eficacia han demostrado que la celita puede eliminar totalmente el arsénico y otros contaminantes del agua, siendo una solución prometedora para el consumo humano, especialmente en zonas rurales con altos niveles de contaminación.