Se revelaron detalles íntimos y anécdotas sobre la vida de Mariquita Sánchez de Thompson, figura destacada de la sociedad porteña.
Se mencionó que Mariquita era una persona muy instruida y que mantenía relaciones con importantes figuras de la época, como Sarmiento. También se relató un episodio en el que se presentó en una fiesta de Rosas vestida de azul, color que identificaba a los unitarios, mientras que los federales vestían de rojo. Ante la pregunta de Rosas, Mariquita respondió estratégicamente que su atuendo era para hacer juego con sus ojos, desarmando la situación con ingenio.