Se recordó la figura de Mariquita Sánchez de Thompson, destacando su rol como una mujer rebelde y adelantada a su tiempo en 1810. Se mencionó su negativa a casarse con un hombre mayor y su decisión de casarse con el señor Thompson.
Se resaltó que, si bien las mujeres en esa época tenían derechos limitados y estaban excluidas de la política, algunas como Mariquita se animaron a desafiar las normas sociales y a participar activamente, manteniendo un "espíritu de participación".
La figura de Mariquita Sánchez de Thompson fue presentada como un ejemplo de mujer que, a pesar de las restricciones, influyó en su entorno y demostró un espíritu de independencia y rebeldía.