El presidente Vladimir Putin propuso a su homólogo Xi Jinping que Rusia actúe como custodio del uranio enriquecido iraní, buscando retirar el material sensible de la zona de conflicto en Oriente Medio y almacenarlo de forma segura en territorio ruso.
Esta iniciativa, presentada como un esfuerzo conjunto por estabilizar la región y garantizar que la diplomacia triunfe sobre la confrontación, no responde a intereses individuales.