La masa de pan, tras el primer descanso y la mezcla inicial, se presenta como "amasada sola" gracias a la acción de la levadura y la temperatura ambiente. Se indica que el siguiente paso es realizar el primer pliegue.
Se explica la técnica de los pliegues: humedecer las manos, levantar una sección de la masa, doblarla sobre sí misma y repetir el proceso. Se menciona que si la masa se rompe durante este proceso, es señal de que necesita más descanso.